Volver al pasado
Posiciones

Volver al pasado

Los adolescentes de mi generación disfrutamos con la aventuras de Marty McFly, sus viajes al pasado y su retorno al futuro. Hoy es el día señalado para que Marty nos visite. Pero como la realidad en más de una oportunidad supera a la ficción, en nuestra política peruana, esta vez Doc Emmett Brown, nos transporta a los peores momentos de la década del 90 cuando Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos hacían de las suyas con el estado de derecho.

Ayer amanecimos con la noticia que la Procuradora Julia Príncipe había sido destituida de su cargo. El único pecado de Príncipe fue investigar por lavado de activos a Nadine Heredia. Además tuvo las agendas de la Primera Dama consigo y las entregó al fiscal que investiga al Partido Nacionalista por supuestos aportes irregulares durante la campaña electoral.

Con inteligencia, Príncipe se cuidó de no entregarle estos documentos al fiscal Ricardo Rojas, quien tenía las pesquisas sobre lavado de activos a Heredia a su cargo. En una estratégica jugada, no se los entregó, pues esta investigación terminó siendo archivada gracias a un hábeas corpus.

Al gobierno ya no le importa el fondo de ni las formas, cuando se trata de blindar a la presidenta del partido Nadine Heredia. Príncipe era demasiado incómoda, sabía demasiado. En los regímenes autoritarios, o remedos de estos, los personajes con estas características, son sacados del camino.

En medio de tanto caos e indignación, ayer una buena noticia nos devolvió la esperanza en que el Perú la impunidad no puede ni debe campear: El Tribunal Constitucional decidió por unanmidad que el Hábeas Corpues que archivó la investigación a Nadine Heredia y a sus allegados por lavado de acivos, no procedía, por lo que no se libran del escrutinio judicial.

Ante este fallo, el abogado de Nadine, Anibal Quiroga, no tuvo mejor idea que amenazar con denunciar constitucionalmente a los magistrados que de modo independiente fallaron contra las aspiraciones de Heredia.

¿Acaso Quiroga quiero hacernos recordar que cuando el Tribunal Constitucional falló a fines de los 90 en contra de la “interpretación auténtica” que favorecía la re reelección de Fujimori sus miembros fueron destituidos?

Hoy como ayer, tenemos un Tribunal Constitucional que ha actuado a la altura de las circunstancias, y al igual que ayer, la indignación ciudadana hará escuchar su voz.

21 octubre, 2015

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *